
En el primer cuatrimestre de 2010 han llegado a Valencia menos turistas que en el mismo período de 2006. Sin embargo, desde esa fecha el Ayuntamiento de Valencia ha pagado 31,7 millones de euros a una fundación de turismo privada. La cosa podría no parecer tan grave si en todos los destinos urbanos la dinámica hubiera sido la misma a causa de la crisis económica internacional, pero resulta que, en los mismos cuatro años, Madrid ha visto cómo la cifra de turistas que la visitaban crecía un 13,64% y Barcelona registraba un aumento de un 13,41%. Es decir, no sólo no se reducía sino que aumentaba.
Aquí tenéis los datos, incluyendo las comparaciones entre turistas extranjeros y nacionales según la Encuesta de Ocupación Hotelera del Instituto Nacional de Estadística.
Cualquier persona podría preguntarse: después de 32 millones de euros gastados en esta fundación, ¿qué explicaciones ha dado el Ayuntamiento de Valencia al respecto?, ¿qué orientación ha tenido la gestión de Turismo Valencia Convention Bureau para que el turismo de la ciudad esté peor que en 2006?, ¿qué razones ha dado la Fundación al Ayuntamiento para explicar esta situación? o ¿bajo qué parámetros de eficacia o eficiencia le transfiere una media de 6,5 millones de euros al año el Ayuntamiento a la Fundación?.
Pues la respuesta a todas estas preguntas es el silencio. Ni el Concejal de Turismo Alfonso Grau ni el Director de la Fundación de Turismo han justificado ni el gasto ni las acciones que han realizado.
Escucha aquí el corte de voz para las radios.
Y después de semejante descontrol en el gasto del dinero de todos los valencianos y las valencianas, la Alcaldesa presenta un plan de austeridad para reducir el gasto en 34 millones de euros. Pues esa cantidad es prácticamente la que le ha transferido a Turismo Valencia desde 2006 y aún no conocemos los resultados.
Aquí tenéis la nota de prensa que enviamos ayer a la prensa y cómo la han recogido en Levante y Las Provincias.