
Hace más de cinco meses que, a pesar de ser miembro de su Consejo de Administración, la dirección del Palacio de Congresos me niega información sobre las contrataciones de personal y de proveedores. Desde que el 17 de noviembre, fecha en la que envié la primera carta a la presidencia y la dirección del Palacio de Congresos, hemos dirigido más de veinte escritos y hemos tenido que recurrir dos veces a un notario (para un requerimiento notarial y para un acta de presencia) para, al final, no poder pasar de la sala de visitas del edificio. De igual manera, hemos solicitado la inclusión de un punto en el orden del día del siguiente Consejo de Dirección para tratar el tema del acceso a la información sobre la gestión de la entidad por parte de los consejeros. Esta propuesta también fue rechazada hasta en tres ocasiones.
Ninguna de todas estas solicitudes ha sido suficiente. El Presidente del Palacio de Congresos, Alfonso Grau (¡qué casualidad!), y su director gerente, José Salinas, han hecho todo lo posible para que no pudiéramos tener acceso a una información que consideramos básica para poder evaluar si la gestión realizada es la adecuada y, por tanto, aprobar las Cuentas Anuales de la entidad. Por esta razón, en la reunión del lunes pasado y por primera vez en la historia reciente de una institución tan importante para la economía de la ciudad de Valencia como es el Palacio de Congresos, nos hemos visto obligados a votar en contra de las Cuentas Anuales de 2009, así como de las Memorias de Actividades y Gestión del mismo año.
La información que venimos solicitando, como ya he comentado, es la relativa a contratación de todos los empleados del Palacio de Congresos, especificando retribuciones directas e indirectas (incentivos, planes de pensiones, etc.) y bajo qué criterios y con qué mecanismo fueron contratados, así como el documento denominado 347, en el que se especifican los proveedores que hayan facturado a la entidad por valor superior a 3.000€.

A mi me parece una información básica para evaluar si la gestión del Palacio de Congresos es la adecuada. Sin embargo, Alfonso Grau y José Salinas no quieren ni que la vea. Por eso llevan cinco meses poniendo todas las barreras posibles para que un miembro del Consejo de Dirección -y representante legítimo de los ciudadanos- pueda acceder a ella.
La pregunta que le asaltará en estos momentos a cualquier lector o lectora es ¿y por qué tanto interés en ocultar esa información? ¿A quién tendrán contratado? ¿Cuánto cobrarán? ¿Qué empresas habrán facturado al Palacio de Congresos de Valencia? Recordemos que es un recinto especializado en la realización de eventos…
Además, por la información disponible, el director gerente de la entidad percibe dos sueldos de alta dirección íntegros: uno por su función en Turismo Valencia Convention Bureau y otro por ser el director gerente del Palacio de Congresos. Suponemos que cada uno de ellos será por media dedicación, pero dadas las cuantías de las que se está hablando (y que no han sido desmentidas), considero realmente importante revisar los contratos y las actas de los Consejos de Administración en los que se aprobaron estos extremos o se dio cuenta del informe de compatibilidad que permite esta situación.
Otra pregunta que pueden asaltar al lector es: ¿no puede llegar a existir un conflicto de intereses en el hecho de que quien es el director de un establecimiento concreto sea la misma persona que debe promocionar también el conjunto de establecimientos de la ciudad (Feria Valencia, CACSA, Palau de la Música, etc.)? Yo, que también me hago esa pregunta, además añado: en un momento como el actual, en el que sector turístico de la ciudad en general y el turismo de congresos en particular pasan por momentos complicados, ¿es eficiente que una misma persona desempeñe las dos funciones y se le retribuya también dos veces?.
Resulta curioso, por denominarlo de alguna manera, que todas las entidades y entidades dependientes de Alfonso Grau se caractericen por la opacidad respecto al uso de sus recursos, que en muchos casos provienen de fondos públicos. La gestión del Teniente de Alcalde es una verdadera caja negra: sabemos lo que entra, sabemos lo que sale, pero nadie puede saber qué ha pasado en el camino.
Si los legítimos representantes de los ciudadanos de esta ciudad y de esta comunidad tuviéramos acceso a la información necesaria para evaluar el uso de los recursos públicos, podríamos dedicar muucho más tiempo a hablar realmente de política y a hacer propuestas de acción en lugar de haber de batallar por ella. El interés por ocultar información sólo consigue dos cosas: alimentar la duda respecto a la gestión y ensuciar gratuitamente el nombre de las instituciones de todos los valencianos y valencianas. Mi motivación siempre ha sido hacer propuestas constructivas para mejorar la economía y la calidad de vida de los ciudadanos de la ciudad, pero es imposible hacerlo sin la información básica para ello.
¿Cuál es la motivación del Partido Popular para ocultar la información?
Me dáis mucha lástima. Atacáis hasta lo que funciona bien y es bueno para la economía valenciana. Con un mensaje destructivo, jamás ganaréis.
Interesantes preguntas sabiendo que además, por lo que descubren los tribunales y la policía -que no las instituciones de control dependientes del legislativo a las que se niega toda información- en los últimos cinco años gran parte de los contratos de las administraciones del PP, incluidos los más santos, llevan a Gürtel o a las empresas que pagan a Gürtel las facturas de gastos del PP
¿Qué significa funcionar bien?
También funcionaban bien el Palau de la Música de Barcelona, el Gobierno de Jaume Matas en las Baleares o la Fundación V Encuentro.
El Palacio de Congresos es una entidad pública y, por tanto, está sometida a los controles y la fiscalización que le corresponde. También por parte de los miembros de la oposición que estamos en el Consejo de Administración. Y esa es nuestra responsabilidad.
Si todo funciona bien, ¿cuál es el problema de dar la información que se está ocultando?